CASO LEGAL

Desde que inicié una acción legal contra la Universidad de Bristol, en junio del 2020, me he sentido renuente a permitir que algo que representa la culminación de un conjunto de circunstancias dolorosas, en las cuales yo no tenía poder de decisión, me definiera. Por lo tanto, he separado mi caso legal como "un aparte" de mi vida y mi trabajo. Sin embargo, es inútil pretender que llevar mi institución académica ante los tribunales no juega un papel significativo en ambos. Igualmente importante, he tenido que recordarme a mí misma que yo no tengo nada de qué avergonzarme, dado que no soy una bully, ni tampoco soy la institución que, mi caso sostiene, violó tanto la Ley de Educación como la Ley de Igualdad para proteger a sus matones.

 

También debo reconocer que mi caso batalla legal contra la Universidad de Bristol es probablemente la razón principal por la que la mayoria de ustedes  estan aqui visitando mi sitio web. Así que aquí hay un poco de información al respecto.

 

Actualmente estoy cursando un doctorado en el Centro de Investigacion de Género y Violencia. Desde que comencé mi programa, en enero del 2018, estudiantes de la Universidad de Bristol me han intimidado y perseguido por mis ideas feministas. La Universidad no solo se rehusó a acatar sus propias políticas contra la intimidación de estudiantes y no me protegió, sino que decidió diseñar un proceso institucional que duró dos años, que facilitó esta intimidación para permitir que sus estudiantes (en su mayoría blancos, británicos y graduados de intituciones de la elite), me pudieran intimidar de manera más eficiente. La Universidad estaba mucho más preocupada por asegurarse de que yo, junto con mis supervisores, siguiera las reglas de "confidencialidad" (para evitar daños a la reputación de la institución), que por el hecho de que mis derechos estaban siendo violentados. Mi caso legal es sobre cómo una institución académica del Top 10 en el Reino Unido trata a sus estudiantes internacionales cuando nadie está prestando atencion, y busca asegurarse de que lo que me está sucediendo no le pase a mas estudiantes.

 

El caso argumenta que este proceso institucional tuvo el propósito o efecto de violentar mi dignidad, y creó un ambiente intimidatorio, hostil, degradante, humillante y ofensivo para mí. Estoy demandando a la Universidad de Bristol por negligencia, discriminación por sexo indirecta, victimización ilegal, entre otros reclamos. Estoy siendo representada por un magnifico conjunto de abogadas y abogados, incluyendo a Peter Daly de Doyle Clayton (inicialmente Slater y Gordon), experto en discriminación por sexo.

Pueden leer más sobre los detalles del caso y ver las actualizaciones a medida que avanza en mi página de CrowdJustice .

 

Pueden obtener más información sobre mi defensa de los derechos basados ​​en el sexo en las secciones de Escritora y Activista de este sitio web.

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